Información
del
Proyecto
Cliente:GAD Municipal del Cantón Cuenca, Ecuador
Área de estudio: 43.754 hectáreas
En 2017, la huella urbana de la Ciudad de Cuenca se extendía de forma dispersa y con baja densidad, ocupando suelos de bajo costo en la periferia urbana. Esta forma de crecimiento tendría consecuencias negativas sobre la calidad de vida de las personas y multiplicaría los costos de provisión de servicios básicos, si se quisieran mantener los altos índices de cobertura que han caracterizado a esta ciudad. El Municipio de Cuenca decidió impulsar este estudio cuyos objetivos serían identificar las áreas que merecían ser protegidas de la expansión urbana por su potencial aprovechamiento turístico y recreativo, tanto por su valor cultural como escénico; e identificar aquellos espacios cuyo valor ecológico no debía perderse. El área de estudio, con una superficie de 43.754 hectáreas, abarca los corredores de los ríos Tomebamba, Yanuncay, y Tarqui; y los macizos montañosos que rodean la ciudad.
El estudio documentó cómo las colinas y ríos, que dan un carácter inconfundible a la Ciudad de Cuenca, se están desdibujando bajo la presión del desarrollo urbano descontrolado. Para proteger los paisajes y ecosistemas de mayor valor y definir una estrategia de manejo sostenible de los mismos, se recomendó la creación de un Cinturón Verde alrededor de la ciudad, conectado por los ríos y drenajes naturales menores.
El primer paso fue la formulación de un plan maestro que permita el establecimiento de un sistema de parques regionales (a los que el Municipio denominó Mega Parques), que protegerán la calidad estética del paisaje y crearan múltiples opciones recreativas y educativas para la gente. Tres aspectos contribuirán al éxito de un sistema de esta naturaleza: la conectividad, el tamaño de las áreas destinadas a parques, y la representatividad de ecosistemas y paisajes. El sistema contendrá paisajes y ecosistemas representativos.
En primer término, los nuevos Mega Parques, deberán presentar a los ciudadanos la oportunidad de encuentro con la naturaleza (calidad de vida), a la vez que ofrecen un conjunto de oportunidades de recreación pasiva y activa. Es así que deberán satisfacer las necesidades recreativas, sociales y estéticas, ahora insatisfechas, de una población creciente; para lo cual se incorporó el punto de vista del público en la elaboración de criterios para la selección de sitios.
En segundo término, los Mega Parques contribuirán a la protección de valores ecológicos, culturales y paisajistas del territorio. El territorio definido como área de estudio se halla muy antropizado; sin embargo, con la creación de Mega Parques, se pretende impulsar la regeneración natural de vegetación nativa, y la recuperación de ecosistemas que aportan importantes servicios ambientales. Los Mega Parques constituirán un puente entre entornos urbanizados y los paisajes en estado natural.
De la misma manera se procurará incorporar, en el espacio de protección del sistema de Mega Parques, los sitios con valor histórico y arqueológico que actualmente se hallan desatendidos. Al incorporar estos espacios, desconocidos para la mayoría de la población, se aportará una dimensión intemporal a los nuevos parques, que contribuye a enriquecer y valorizar la memoria colectiva.
Finalmente, en la selección de los sitios que conformarán el sistema, se considerarán aquellos que permitan proteger a la ciudad del riesgo de inundaciones y deslizamientos, tales como orillas de los ríos y quebradas, y laderas inestables.
